jueves, 19 de agosto de 2010

PRELUDIO


Yo quisiera estar entre vacías tinieblas, porque el mundo lastima cruelmente mis sentidos y la vida me aflige, impertinente amada que me cuenta amarguras.

Entonces me habrán abandonado los recuerdos: ahora huyen y vuelven con el ritmo de infatigables olas y son lobos aullantes en la noche que cubre el desierto de nieve.

El movimiento, signo molesto de la realidad, respeta mi fantástico asilo; mas yo lo habré escalado de brazo con la muerte. Ella es una blanca Beatriz, y, de pies sobre el creciente de la luna, visitará la mar de mis dolores. Bajo su hechizo reposaré eternamente y no lamentaré más la ofendida belleza ni el imposible amor.


J.A. RAMOS SUCRE

miércoles, 18 de agosto de 2010

FUCK OFF


Me debato entre dormir o morir, parecidas son, sólo que en una despiertas y en la otra quien sabe. Veo al detective con corbata fina y me refiero al ancho. Tiene hijos y dice que los debe controlar. Meg lo invita a pasar para finalmente descubrir a su amiga muerta. Cruzaron el puente de Brooklyn, fueron en un solo sentido, él y su corbata, su bigote que siempre me fue tan familiar y ella, Meg, venida de Los Ángeles a Nueva York, que se sacude en mi memoria como la pálida doncella en aquel cuadro de Ferdinandov.
Y ahí esta ella, Meg, con la puerta de la nevera abierta, no se preocupa por el consumo eléctrico y si porque su amiga está muerta. Abre los ojos (esos ojos azules) y cae por las escaleras. Un negro la frena y mientras la sujeta por el tobillo le pregunta que le pasa. Ella duda pero al final, atribulada, lo cuenta todo, si es que hay algo que contar, porque ella sólo está en el medio y no es tan siquiera quien dibujó el círculo de tiza que rodea la mancha de sangre. El de los bigotes asusta una sombra, piedras golpean el vidrio, el negro corre y Meg queda borracha y en paz, dormida en el sofá.
Hay muchos huecos en la ciudad y muchas cosas pasan en esos huecos, dice el juglar.


CARLOS G. B.

martes, 17 de agosto de 2010

TODO EN MI


Todo en mi es frustración, todo en mi es impotencia.

Todo en mi es decepción, desilusión, melancolía, miedo, rabia, tristeza.

Todo en mi es arrepentimiento, desesperación.

Todo en mi son sueños fulminados por un súbito despertar.

Todo en mi es perdón, todo en mi es adios.

Todo en mi es amor y es que el amor es así.

Todo en mi es recuerdo, unas fotografías, ciertas letras pardas.

Todo en mi es confusión, erupción, desvastación.

Todo en mi es desolación.

Todo en mi es amor, todo en mi es pasión.

Todo en mi es tu desconsuelo, todo en mi es adios.

Todo en mi es vida, todo en mi es horizonte.

Todo en mi es imaginación, todo en mi es vuelo.
Todo en mi es hoy una lágrima.

Todo en mi es lejano, todo vacío.
Todo en mi es volver a nacer.
CARLOS G. B.

jueves, 5 de agosto de 2010

LOS IMPOSIBLES


Aplastar moscas con dos cholas en el medio de una tormenta
Hacer que la realidad se vuelva un sueño
Embarazar una sirena
Predecir el pasado
Colorear el alma de los desalmados
Ver de cerca la muerte del amor sin salpicarse de sangre
Llorar desenfrenadamente y luego recoger las lágrimas
Fotografiar al Dios de los desamparados
Ganarle una carrera a la luz y seguir siendo el mismo loco de siempre
Convencer a un ateo de que no es tal
Demostrar la inmutabilidad del amor
Soñar después de muerto
Detener el tiempo y no lamentarse después
Convencer a un camello que se devuelva después de haber cruzado por el agujero de una aguja
Mojar una nube
Entender a Dios
Ser amado y no pagar por ello
Mantenerse optimista después de haber conocido a Dios
Ser feliz con alguien que te tiene miedo
Darle vida a algo alimentándolo sólo con recuerdos
Buscar una aguja en un pajar y no pincharse en el intento
Que dos margaritas deshojadas se equivoquen
Ser loco e ingenuo al mismo tiempo
Escapar de nuestros fantasmas mudándose de castillo
Creer que se puede decir siempre la verdad
No encontrarle cierto encanto al infierno
Que un gato te sonría
( . . . )


CARLOS G. B.

VIENTO


Viento temperamental que inflas las velas de los sueños
Y ensanchas para mí el horizonte
Que bates los brazos de coléricos gigantes demoledores de sonsos
Que trabajas dioses en la piedra para luego hacerlos polvo
Y con sólo abrir los brazos, me haces libre.

¡Por lo que más quieras!
Empuja mi amor en el sentido de las agujas del reloj
Agita el velo de mi duda
Despeina el agobio de ver detrás de mis ojos,
Quietos los árboles, inmóviles las hojas en el suelo,
Sin nubes el cielo, la calle vacía y estreñida.

No seas cuidadoso y ven a mí hecho tolvanera
Mójame con sus ganas
Y de un golpe, pon a girar la rosa de los vientos
Que urjo ver hacia donde señala.


CARLOS G. B.

martes, 8 de junio de 2010

TENGO UN PERRO ENAMORADO II


No tengo duda que mi perro está enamorado.
Ya está paseado, comido, hecho.
Cuando se echa y sueña.

Pero no.
Va y viene,
Jadea y no por calor.
Se levanta, otea por la ventana el espacio exterior
Cada vez que, como un meteorito, se incinera un recuerdo
Tamborilea con sus patas que hacen de pies, el suelo
Como diciendo – qué me pasa –
Sigue mi sombra a donde quiero que vaya
(porque aún soy su dueño)
Me mira directo a los ojos y llora.
Implora y yo, no sin pena, me río.

El sabe que la tiene cerca
La siente y le habla.
Aspira un torbellino de aromas que muy bien entiende.
Entra a los dominios sin siquiera resistirse
De los placeres de la química tal y como es.

Mi perro está enamorado, por decir algo.


Carlos G. B.

lunes, 7 de junio de 2010

TENGO UN PERRO ENAMORADO


Tengo un perro enamorado
Ya está paseado
Ya está comido
Hecho,
Buen momento para echarse.

Pero no.
Va y viene
Jadea
Otea através de la ventana
Cada dos por tres
Si me levanto me sigue
Llora.

El sabe que está ahí
Muy cerca
Y no puede quedarse quieto
Tengo un perro enamorado.


Carlos G. B.