sábado, 11 de mayo de 2013

Hoy-.


Solipsismo
Sofisma
Sofistería
Ascético
Nihilismo
Lacónico
Pábulo
Demiurgo
Dialéctica
Arrianismo
Albur
Laconia
Delación
Epípeto
Epicúreo
Epígrafe
Laudano
Laudatorio
Vanilocuencia
Axioma
Bruñir
Fárrago
Asaz
Apología
Alegoría
Inflexión
Tautología
Vindicar
Abyecto
Contricción
Canónico
Perífrasis
Albaricoque

miércoles, 6 de junio de 2012

ARAÑAS, MUERTES, ATAQUE MASIVO A POBLACIÓN - INDIA (TINSUKIA)

Arañas de gran tamaño, de una especie aun no identificada, han


sembrado el pánico en una zona remota del noreste de la India, pero

las autoridades de salud temen que los remedios caseros contra las

dolorosas mordeduras quizá sean más peligrosos que esos insectos.



Dos personas murieron en el distrito de Tinsukia después que brujos

curanderos usaran cuchillas de afeitar para drenar las heridas. Se

desconoce si las víctimas murieron a causa del veneno de las arañas o

debido al tratamiento. El magistrado local Kishore Thakuria dijo que

las víctimas fueron cremadas antes de que se pudieran practicar las

autopsias.



Otras siete víctimas de picaduras han sido tratadas con antibióticos

después de que intentaron drenar sus heridas por su cuenta, dijo el

doctor Anil Phapowali, del hospital de la aldea de Sadiya.



Los arácnidos fueron descubiertos hace un mes en las llanuras

cubiertas de hierba en el distrito de Tinsukia y la densa selva al

norte del Río Bramaputra.



El ecólogo L.R. Saikia, de la Universidad Dibrugarh de Assam dijo que

podría tratarse de una especie desconocida de tarántula, de un tamaño

parecido al dedo pulgar de una persona.



"Al parecer se trata de una nueva especie. No hemos podido

identificarla", indicó el martes. Las autoridades no pueden utilizar

un antiveneno para tratar las picaduras hasta que se identifique la

especie.



Mientras tanto, los lugareños mantienen encendidas sus lamparillas a

la noche y montan guardias contra las arañas para evitar que se

asienten en sus chozas con tejado de paja y muros de barro cocido al

sol. Hay unos 100.000 aldeanos, en su mayoría pobres y dedicados al

cultivo de arroz, que residen en la zona incomunicada por carretera a

causa del río.



Las autoridades dijeron que las arañas han empezado a aparecer ahora

al sur del Bramaputra.


C.P. (creación post-modernista)

sábado, 14 de abril de 2012

CAMINATA POR CARACAS





El clima, el viento, ese olor a mango florecido

El cruzar las calles entre pesadas camionetas

Los zapatos planos para la caca de los perros

La luz, los brocales destruidos, la pista urbana de carreras, los grillos

Y de pronto, un parque en silencio habitado por nietos de dinosaurios

Los paramilitares especiales y su dominatriz hacen la apología de la manzana podrida

Pero con tomates.

El ruido podrá ser allá pero yo lo escucho detrás de mis patillas bolivarianas

Sin embargo sigo aquí y con la puerta abierta

Después saldré, saldremos a construir la ciudad

El que esté disponible para la era futura

Sabe que la vida vale la pena.

CARLOS G. B.



viernes, 15 de julio de 2011

NOSTALGIA

Melancólica panorámica del ayer, no del pasado
aguardas discreta entre las páginas de algún libro,
a veces, marcando un poema.
Fuiste tomada en lo alto de una terraza
donde divisaba todo pero no distinguía nada.
Oxidada en la polución de hoy, no del presente
desvaneces en mi, la noción lógica de tu existencia.
Siempre tan genuinamente adornada,
así eres tú, nostalgia...
Siempre perfecta.

KiKi Patiño

jueves, 14 de julio de 2011

Y entonces, ¿Ahora de qué estamos hablando?





Cuna de libertadores

En resumen, la revolución de independencia costó a Venezuela la tercera parte de su población. ¿De qué otro país puede decirse otro tanto ?
Y no combatió Venezuela sólo por si y dentro de sus fronteras. Ella, tras de Bolívar, llevó la libertad a todas partes.
Las más sonadas batallas de Sur America , fuera de cuatro o cinco , las libraron Venezolanos: Taguanes, Aráure, San Mateo, La Victoria, Valencia, Bocachica, La Puerta; Aragua, Cumaná, Urica, Maturín, Juncal, San Félix, Mucuritas, Las Queseras, Calabozo, Mata Siete, Pagallos, Semen, Gámeza, Bonza, Pantano de Vargas , Bollacá;
Carabobo, Bonboná, Río Bamba , Pichincha, Ibarra , Matará; Junín, Ayacucho, Tarqui .
A Venezolanos se rinden las plazas fuertes de Guayana la baja , Angostura, Cartagena, Puerto Cabello, El Callao.
LOS Venezolanos Son los primeros que se declaran emancipados de Europa; son los que fundan la primera República de la America Latina; los que convocan y reúnen el primer congreso independiente; los que promulgan la primera constitución republicana; los que en el “nuevo mundo “ convocan y reúnen el primer congreso internacional, en 1826.
Por sus esfuerzos se crea la República de Venezuela en 1811, la de Colombia en 1819, la de Bolivia en 1825.
Un Venezolano , Sucre , destruye en las provincia Argentinas del Norte los ejércitos de Olañeta, que muere en Tumusla , después de haber oprimido aquel territorio por tantos años ; otro venezolano, el general Mariano Montilla , va a México : Ese mismo general Montilla, conquistador de Cartagena, recibe la adhesión de Colombia a Panamá ; otro venezolano, el general Juan Paz del Catillo, va a Chile y sirve de subjefe de estado mayor en Chacabuco; otro venezolano, Toma de Heres , con su batallón Numancia de barquisimetanos y barineses, asesta golpe mortal al poder realista en el Perú en tiempo de San Martín ; otro venezolano, el comandante Matute va a la Argentina con un escuadrón de llaneros del Guárico y Apure, que pertenece a la guardia de Bolívar—173 granaderos—penetra en la provincia de Salta , depone y destierra al gobernador , general Arenales , influye , manda , se hace adjudicar propiedades , desbarata a su propio aliado el general La Madrid, gobernador de Tucumán, se bate con ventaja contra los gauchos de Facundo Quiroga, y cuando no le queda de aquellos ciento setenta y tres granaderos sino un puño de venezolanos, todavía se parapeta tras unas tapias , y lucha y lucha contra un ejército hasta que los arrolla el número y Matute muere fusilado en la plaza de Salta. Era, hablando de esos granaderos de la guardia de Bolívar que el General La Madrid refiere al general O´Connor en sus Recuerdos, decía al mariscal Sucre en Chuquisaca: “ ¡ Ah mi general si me diera unos doscientos hombres como aquellos que llevó Matute yo le daría cuentas a toda a confederación Argentina! “
Los venezolanos pasearon por casi todo el continente la bandera de tres colores creada por Miranda; la vieron flotar un tiempo sobre una isla del Caribe – La República Dominicana , declarada independiente de España y parte integrante de Colombia– La supieron triunfadora en las costas mismas de Europa , a bordo de nuestros buques de presa; la saldaron en la cumbre del Potosi y soñaron con llevarla al Asia para libertar a Filipinas, a las costas del África para independizar a las canarias , a la misma a España para derrocar a Fernando VII e imponer la república y la democracia, de acuerdo Bolívar con los liberales de la Península .
Por último, venezolanos fueron todos los generales en jefe de la Gran Colombia; venezolanos los primeros presidentes de cinco republicas de América .

Daniel Florencio O ´Leary
(Bolívar y las repúblicas del Sur)

martes, 15 de febrero de 2011

EXORCISMO A LA INVERSA


Todo mi peso pendula sobre un trocánter y un olecranon, dos cabezas de alfiler trinchadas en un nudo de cuero que cuenta: un mentón en la mano, la mano en un brazo, los pies en el aire.
Ojos esmeralda como fantasmas suspendidos en la superficie refringente que da sentido a cualquier ventana. A esta ofreceré mis días, apenas sin cambiar de posición.
Mirada ancha que abarca la quieta vastedad, después, la cornisa. Desleída indiferencia.
El tiempo sentado a mi lado.
Tejas, historias sobre tejas, cielo, viento, sus partículas, luz, sombras del poniente. Todo frente a mí es vacío al que no voy con preguntas; como si a un nido de pájaros entrase.
Por mis venas sofocadas fluye la infinitorgasmia que recrea la inexistencia en el centro del hongo atómico, durante el primer instante.
Más allá de eso, quietud, el exorcismo a la inversa me hace sonreir
Más cerca, las nubes montan un juego extraño y las luces del alumbrado empiezan a saludar.
El tiempo se marcha y no se despide.


CARLOS G. B.

domingo, 6 de febrero de 2011

EL BOSQUE CADUCIFOLIO


El bosque auténtico son los árboles como Dios los puso,
desordenadamente ordenados,
mezclados con arbustos,
rodeados de los cadáveres de los gigantes que ha batido el rayo,
dando sombra a su vez, a los pequeños hijos de estos árboles
que buscan la luz y que quieren perpetuarse en esa unidad fantástica,
maravillosa, que se llama el bosque de hoja caduca,
El bosque caducifolio.

Félix Rodríguez de la Fuente

viernes, 21 de enero de 2011

RETRATO DE UNA DAMA (fragmento)


" Qué mejor don podía darse en una compañera que el de una mente vivaz, imaginativa, que le ahorrara a uno repeticiones y reflejara el propio pensamiento en una superficie pulida, elegante? Osmond detestaba ver su pensamiento reproducido al pie de la letra -así parecía rancio y tonto-; prefería que ganase frescura en la reproducción, como la letra en la música. Su egocentrismo no había tomado nunca la cruda forma de desear una mujer sosa; la inteligencia de esa dama tenía que ser una fuente de plata, no de barro -una fuente que él pudiese colmar de frutas maduras, a las cuales prestaría un valor decorativo-, de suerte que la conversación pudiera ser para él algo así como un postre servido. En Isabel encontraba la calidad argéntea de esa perfección; podía tocar en aquella imaginación con los nudillos y hacerla resonar. "


HENRY JAMES

martes, 28 de diciembre de 2010

EXPERIMENTO


Me senté con el cuaderno al frente a ver si escribía algo que se pareciera a una carta de amor; me dio pereza pero quise justificarlo. Analicé la situación. En ese momento le di chance al destino de montarse sobre mí, le di una oportunidad. En breve entraron por la ventana las notas graves de un saxo, venidas sabrá pepe de donde, ¡Qué diabólico instrumento es el saxo! Uh, craso error. Por un lado la pereza y por el otro el cliché, las obligaciones. ¡Qué pereza!
Lo que siempre digo, o le haces caso a lo externo o a lo interno. No se confíen que no es tan fácil como parece: no hablaremos de lo externo, ¡Por favor! Pero si de lo interno. Por ejemplo, tenemos lo interno-externo, andrógino, ambiguo; lo interno-cliché, casi como lo anterior pero sin ser tan propio; lo interno-ideológico, muy cuadrado; lo interno-seductor, un espécimen simpático que en ocasiones puede resultar estereotipado y simple pero que esconde tras de sí una necesidad casi siempre interesante a otros (lo que lo hace un interno verdadero que es distinto a un verdadero interno) y si no, al menos siempre tiene una historia que contar. El interno-meditativo o también llamado contemplativo, yoguista culero y untuoso, como decir la nata o la lata, da igual. El interno-green, ecológico, naturalista. Y así podemos pasar la noche entera mencionando tipos y subtipos de internos, el interno-maricón, el interno-esquizofrénico, el interno-lobotomizado, etc, etc, hasta llegar cruzando por una acuarela de interminables matices hasta lo sublimemente interno. No podríamos acabar en otro lugar.
¡Pamplinadas!, y es que al final lo digo yo, si te das cuenta, todo termina siendo o blanco, o negro.

KiKi Patiño

CRÓNICA DEL PRIMER ANTE-BESO


Siento el bao de su aliento humedecer mis labios. Si los labios tuviesen pelos nos haríamos cosquillas en este momento. Que maravilla son los labios, no tienen pelos y son tan suaves y carnosos que antes de que suceda puedo imaginar lo eléctrico de un beso. Sus labios están entreabiertos, sus ojos cerrados. Es igual porque a estas distancias es poco lo que se puede ver, a demás, al cerrarlos concentro todo mi potencial en mis labios, esos que esperan tocar los suyos tan pronto como pueda atravesar esas finas capas de aire que como cortinas invisibles me separan de los suyos. Su aliento, lo puedo oler y me gusta. A punto de traspasar la última o tal vez la penúltima capa laminar de aire que marca una distancia entre sus labios y los míos, comienzo a sentir esa energía que supongo irradia la congestión de nuestros deseos, toda ella, concentrada en nuestros labios; a penas en ese momento que quisiera no acabase nunca. El primer beso. La excitación tergiversa los verdaderos placeres. Ese único momento antes de que se consume ese primer contacto labial y orbicular. Hace ya rato que la visión doble quedó atrás. Hace aún más tiempo que mis brazos la contienen. El momento al que me refiero no se compara a ningún otro y culmina en el preciso instante que ambas bocas se juntan y antes de apretar y chasquear los labios, apenas se presienten.


CARLOS G. B.

lunes, 20 de diciembre de 2010

VARICOCELE


Ayer llovió, así que el Cerro Ávila hoy estaba un poco más verde, más lejos de Caracas, más ancestral. Repasaba en mi cabeza el caso que tenía que operar mañana y si hubiese algo que yo no supiese al respecto, tomando en cuenta que se trataría de una intervención que no hago con frecuencia. Lo mejor sería llamar al Cutandismo ilustrado y preguntar. De pronto, sin terminar de pensar en el varicocele, una visión me hizo pensar en otra cosa. Está visto que en el proceso del pensar, en ocasiones, se abren caminos neuronales que permiten disociar la mente aunque sea sólo por instantes. Que bueno es toparse con alguien por el camino y saludar para recibir de vuelta una cariñosa respuesta. Mis dos amigas venían de frente. Dos señoras que a juzgar por su parecido debían ser hermanas. − Buenas −. Digo yo. − Hola ¿Qué tal? −. Me responden con una mueca simpática. Yo sonrío y para mi sorpresa, una me interpela. Este contacto del tercer tipo nunca había sucedido antes y es que siempre me las consigo subiendo − ¿Por qué se sonríe? − A lo que contesto con seriedad facial: − Perdonen, pero no han escuchado ese viejo adagio que reza “el que se ríe solo, de su picardía se acuerda” Creo que tal dicho aplica muy bien para este caso −. La respuesta de ambas se manifestó en forma de ligeras carcajadas emparentadas que hicieron aún más agradable el instante. Y les dije: − Señoras, me encanta saludar a las personas que me son gratas y además tengo la manía de dar la bendición, claro, en determinadas circunstancias y no a todo el mundo −. − ¿Y a quién le das la bendición? −. Preguntó la más bajita de las dos. − Interesante pregunta. Tampoco saludo a todo el mundo. Creo que bendigo a las mismas personas que saludo y viceversa. Tengo que sentirlo −. Satisfechas y contentas me dijeron − ¡hasta luego! −. Cada quien continuó su camino. La cuesta empinaba.
Ciertamente no recordaba con precisión porque me sonreí pero de ningún modo podía arruinar la tarde de tan simpáticas señoras hablándoles de un varicocele.
Otra pareja, esta vez un hombre y una mujer, el primero delgado y pelón, la segunda piernona al estilo de los paquidermos, es decir, piernas gruesas desde arriba hasta abajo, comentaban las diferencias de vivir en un apartamento o en una casa. El hombre no soportó, por ejemplo, que al vivir en un apartamento toda la vecindad se enterase del tipo de baldosas que usó para cambiar el piso que por supuesto, no fueron de mármol, porque siendo así no le hubiese dado tanta importancia al hecho. La mujer alegaba que buscaba mudarse a una casa porque toda su vida había vivido en una, pero su presupuesto la obligaba a casas más hacia los suburbios y eso no le agradaba mucho que se diga. Ambos estaban de acuerdo en que no se podía incurrir en el error de mudarse a casas tipo townhouses o casas muy pegadas unas con otras. Abducían que la relación con los vecinos inmediatos, al ser más íntima, podía ser aterradora. Pensé que los podía adelantar ya que los vi mayores y vulnerables.
Arriba, relajado, después del ritual con el chorrito de agua, las manos, la cara, el pelo y la lengua, me senté y llamé al Cutandismo ilustrado. Tardó en contestar pero contestó. Después de los saludos y de ponernos, sin detalles, al día, le dije: − Te tengo una pregunta técnica − ¿Una pregunta técnica? − Respondió extrañado. − Sí. ¿Cuándo operas un varicocele ligas todas las venas, como hacíamos en el postgrado, o sólo algunas? −. − Ummmh, esa es una muy buena pregunta. Liga solo las anteriores y no te metas con las que acompañan al deferente, así evitarás problemas. No esperaba más y no esperaba menos del Cutandismo ilustrado. También me dijo que le encantaba saber de mi a lo cual yo dejé filtrar algo de cariño. La conversación en general fue agradable.
Definitivamente fue mucho mejor que consultarlo en Internet.


CARLOS G. B.

domingo, 19 de diciembre de 2010

EL BESO


Recuerdo la primera vez que vi a Johana de manera diferente. Allí estaba frente a mí, sus piernas descubiertas bajo una minifalda azul me mostraban unos bruñidos muslos que comenzaron a perturbar mi entendimiento de una manera que nunca había vivido. De la nada se agachó a hacer no se que y tuve una imagen conturbadora al extremo. Pude ver un pedacito triangular de tela de un blanco impoluto que adquiría una forma convexa y sombreada mientras se arrebujaba al contornear por el centro sus redondeadas e incitantes nalgas que apenas, lateralmente, asomaban. El instante duró más de lo que pudiese pensarse como normal. La verdad es que desde mi punto de vista fue como si el tiempo se hubiera detenido y ya Einstein explicó que esto es factible. Irremediablemente fui arrancado drásticamente de mi momento de éxtasis cuando Alfredo colocó de un golpe seco su mano izquierda en mi hombro mientras me daba un trago y me decía – lo está haciendo a propósito – .
La casa de los Fernández cuenta con dos amplios jardines, uno adelante y otro atrás que se comunican por un costado señoreado por una mata inmensa de mamón, todo el perímetro se encuentra rodeado por un muro vegetal conformado por ese tipo de arbusto que se corta dándole formas, a veces caprichosas. En fin, nos encontrábamos en el jardín posterior celebrando el cumpleaños de Luis Fernando (Fernández), un tipo alto y narizón que casi siempre se vestía con bragas de blue jean, hasta en su propio cumpleaños. Rigoberto me miró con una sonrisa delatora de perversidad y Víctor subía y bajaba las cejas mientras se mordía los labios de una manera que no me gustó. Mariano, que siempre se me adelantaba en todo, se acercó a Johana que para ese momento se encontraba de pie y cagada de la risa, acompañada de Amelia y Marta, quienes sonreían con picardía. Yo dejé caer en la grama mi cordura y el vaso que Alfredo había puesto en mi sudada y parkinsoniana mano. Cuenta me di de lo que tendría que enfrentar de ahora en adelante, de que la vida no iba a ser fácil, que tendría competencia y que desde este instante, una a una, solo iría sumando razones en la vida para no dormir. Había encontrado algo terriblemente intenso y sobrecogedor: el gusto embrujador hacia las hembras de la especie. Los mayores se encargaban de la parrilla entre una niebla de humo y whiskies a la vez que conversaban de un tal candidato Piñerua. Yo me fui a servir otro trago de Kolita. Tendría para ese entonce unos siete u ocho años.
Los descubrimientos no cesaron ahí. El fuego de la parrilla se reinventaba con la noche, los adultos hacían de su conversación algo cada vez más ecléctico mientras yo no podía barrer de mi cabeza aquella visión que para mí desasosiego se había quedado prendada en, ya para entonces, mí obsesiva memoria . Me encontraba sentado en un columpio cuando Alfredo se me acerca con una sonrisa diabólica desdibujada en su pecoso rostro pelirrojo y excitado me dijo – Marcos, Marcos, tú le gustas, me lo dijo Amelia, ¡tú le gustas! Y quiere que le pidas empate – ¿Qué le pida qué? –. Dije yo sintiéndome como si un enjambre de enardecidas abejas africanas me envolviera, cubriendo mi cuerpo de infinitos y diminutos aguijones. – Empate, empate, que le pidas empate –.
Descubrí ese día que me gustan las mujeres, descubrí la pasión que se puede sentir por ellas y descubrí que ellas también pueden sentir eso mismo por uno. Lo que no tuve muy claro es que podía hacer yo con toda esa información ¿Qué haría ahora con esa pesada responsabilidad? En ese momento deseé que ocurriese un terremoto, que se abriera una enorme grieta en aquel cálido jardín y que la tierra me devorara y me sacara de ahí para siempre, estaba aterrado. Obviamente nada de eso sucedió y la realidad me cayó como un deslave vargasiano cuando Johana se me acercó. Primero me vio en la distancia y como la Gorgona, me petrificó; caminó lentamente hacia mi mientras yo miraba hacia los lados como buscando una razón X que motivara su acercamiento. Paso a paso, cada vez más segura se plantó frente a mí viéndome desde arriba, era más alta. Me tomó por los cachetes que parecían dos manzanas rojas y flácidas y me estampilló un besito en la boca, se sonrió, se despidió y me dijo mirándome a los ojos: – nos vemos mañana –. Yo empecé a levitar y desde arriba vi a un enfurecido y puntiforme Mariano haciéndome un gesto amenazante con el puño; me supo a gloria. Me seguí elevando hasta que desaparecí por encima de las nubes y me puse a la altura de los satélites, los cuales giraban en una coreografía que me recordaba al Baile de los Cisnes. Esa noche, como comprenderán, no dormí un carajo.
Mis amores con Johana duraron dos semanas, quizás menos pero eso sí, fue lo más intenso que me había tocado vivir hasta entonces. Recuerdo que una vez, después de haber escuchado un truculento cuento del mismísimo Rigoberto, ese enano que reencarnaba a la perfección esos diabólicos polimorfos freudianos, me enteré de la existencia de un tipo de beso especial mediante el cual uno tenía que introducir su salivosa lengua en la boca de ella. Lo hice con Johana, ¡Lo hice!; La besé con la boca cerrada, saqué mi lengua y la insinué entre sus rojitos labios. No recuerdo bien cuál fue su reacción pero tengo la impresión de que para ambos la sensación fue la de dibujar un gigante signo de interrogación sobre nuestras cabezas. Fue mi primera innovación desde mi reciente comienzo en el arte amatorio y a la cual no me hubiera atrevido sino hubiese sido por Johana.
Sin saber en realidad porque, dejamos de vernos. Yo volví a mis Legos y ella a sus Barbies, supongo. Lo cierto es que pasaron dos años más hasta que por razones del trabajo de mi papá nos tuvimos que venir a la capital. Dos años que transcurrieron entre árboles, bicicletas y fósforos. Alfredo, Rigoberto y yo, después de la escuela, nos la pasábamos quemando cosas en tejados de casas abandonadas y si no, dando extensos paseos en bicicleta por aquel tranquilo campo petrolero en lo profundo del oriente venezolano donde, eventualmente, éramos emboscados por Mariano quien nos retaba a alguna carrera que siempre ganaba él; a mí no me importaba, yo me había llevado el beso de Johana, cosa que nunca superó. Durante aquel tiempo, Johana y yo, no volvimos a besarnos, apenas intercambiábamos las palabras necesarias para una sana convivencia colegial y poco más. Lo que si hacíamos era cruzar miradas, pocas la verdad, pero suficientes para trasmitir cierta complicidad que había nacido entre nosotros. Más nunca supe de ella, amén, de lo que mi memoria atesora: aquel beso.


CARLOS G. B.

lunes, 6 de diciembre de 2010

ERES


Un deseo hecho delirio
Un corazón detenido
Un disparo a la luna
Una cama vacía
Unos ojos que te buscan
Unas manos que te tantean en silencio
Un sinsentido que busca explicarse
Una noche sin final
La posición perfecta
El sueño que nunca tuve.

No duermo aún,
Sólo te pienso.
Carlos G. B.

jueves, 2 de diciembre de 2010

ORGASMATIC VERITAS


Y si todo es verdad
cuando tocas mis partes frías
y siento la lluvia caer sobre mis enrojecidas escleras
más no te puedes entregar, no se
si es verdad
¿Tengo los labios pintados?
No amor mío
Acaso alguna escarcha esparcida
Una que otra por ahí
No sé que piense Hefaistos sobre las vírgenes
Ciertamente yo guardo mi propia opinión
Algo como bailar sobre conchas al mar
con las estrellas guardando el secreto
en ese espacio cuadrado y recto que es la verdad
Ese orgasmo único y explotado
Si es verdad, si todo es verdad
Donde queda la mentira ?

Carlos G. B.

viernes, 29 de octubre de 2010

COSAS


Perdida en un bosque extraño fue seducida por una mosca llena de prejuicios
Desde entonces cambió y no fue la misma,
murió con la década y allí quedó
Perdió su lugar en la historia porque fue cobarde y se fue con la mosca
Ahora ve al mundo desfragmentado
Su vida es un cliché de puntos sin sentido
Se encontró a si misma tal y como siempre quisieron que fuera
Y así fue
Es lo que los demás quieren
Y vivió muchas cosas y recogió muchas estrellas enanas
Pero nunca pudo llenar el hueco que dejó su paso por aquel bosque
Y el recuerdo del excitante silbido que la invitaba a lo desconocido.

CARLOS G. B.

miércoles, 13 de octubre de 2010

ES


Desperté con la noticia de los treinta y tres, 13/10/10. Cuplé de los veintidós.
Dios lo sabía todo desde el principio. Lo hizo adrede.
¿Qué Demiurgo respetable se echa a descansar?
¡Y en plena vorágine creadora!
Les dejó un día para que algo vieran
A la octava noche, mordieron la manzana
Y sólo porque ÉL la prohibió
Lo que vino después, es lo normal.
Poco duró el Edén.

Le abrí la puerta y le encendí la luz
La hice participe de lo que se estaba viviendo
Y así fuera entendiendo por sensibilidad propia
Aquellos concilios en los que, antes de que la luna esté un poco más lejos,
Participará como protagonista.

¿Con quién veré la televisión?
Soack at the sun
El buen salvaje
Again all the odds
19
“Porque este amor es loco, loco loco loco,
Tiene a mis vecinos aterrados”

¡Vamos a ver si le cortamos las alas al ángel!
Celebrando un año de logros y más allá,
Un paso hacia delante de un hombre en la consecución de un sueño.

Quien piense que la lengua apenas si es un órgano relacionado al aparato fonador,
Un simple modulador de voz,
Casi lo entiende todo,
Quizás un poco menos de la mitad,
Del cuento completo.

Aún así, necesito que me compares,
¿Un beso así ha sido antes dado?
¿Lo has visto? ¿Lo has sentido?
Está en los genes o fue aprendido
Tal vez no, tal vez solo estaba prendido en la piel de un ángel
Que pasó entre nosotros y que por casualidad tropecé
Haciendo que cayera, sin querer y por accidente,
Ese beso bestial,
En el puto medio entre los dos.

Dime lo que quieres en serio
Será entendido y desglosado fuera del cuarto de los prejuicios
¿Quieres la manzana?
Yo te la corto y te la preparo, aquí la tienes
Las damas primero, ten el honor y dale el único mordisco, el que vale.
Dios así lo previó
Yo me iré contigo.

Lo que viene es la continuación en el repertorio de un disco con bonus track
Fuerza vital, sentenciosa luz del universo: la esperanza.
De inteligentes es
La verdadera fuerza que mueve las montañas
Sublimación de un cuento natural
Que en expresión primordial, busca catapultar los genes,
Más allá de lo que no podemos comprender.

¡FUERA!

Y sigo perdido en su espalada
Suelto en el deserto rosso, en el silencio de sus personajes
Amparado en el deseo de probarme algo.
La vida, pues, en eso consiste.

El brazo sigiloso en el cine
La mano muerta que se queda ahí y no se mueve a ningún lado
La desmayada.
La liberal arrepentida.

¡Dame una de tus alas!
Lo piensa.
Y termina por ofrecerme la que cuelga cerca de su cadera
Sonrío.
Nunca cortaría alguno de tus apéndices emplumados; jamás.

Me comí la luz
Y tú te comiste ese canal arbitrario que montan los policías con palitos fosforescentes
Discurrimos al borde de la catástrofe.
Comimos pastillas sexys y rosadas
También unas de la sabiduría que eran negras.
Nos perdimos viendo flores y sintiendo la brisa.
En el camino a tu casa, que hoy fue poesía en movimiento
Poème du déplacement.

CARLOS G. B.

jueves, 30 de septiembre de 2010

ELLA II



Ella existe y flota en el aire liviano de la altitud
Me empuja en las cuestas por la ruta pedregosa y zigzagueante
Camina conmigo en la inmensurable conciencia de quienes no llevan reloj
En la adversidad coloca con bello gesto flores en su cabello negro
Que como luceros después de la tormenta ofrecen paz al insomne
Abraza los árboles, camina descalza por la montaña, sonríe y embruja, tienta mi pasión con tierna frescura, con manos de algodón acaricia mi cara, calma su sed en mi.
En la hondonada un río refleja las estribaciones de la montaña
Los prados suben a las aldeas de abandonados molinos de piedra
Polo soltó los vientos rabiosos y en la casa de bahareque, a la luz del candil,
Veo arder sus ojos de café mientras un beso suyo posado en mí como un ángel alado, levita en mis labios
Déjà vu de sus sueños que jamás olvida y en los que yo, sin querer, cohabito
Ella llegó con el tiempo y ahora haré silencio a ver si con suerte escucho los ecos de su loco corazón.
Nunca la he visto llorar pero imagino sus lágrimas como gotitas de marfil mojando mis ganas, apagando mi vida.

CARLOS G. B.

ELLA


Ella existe y está por ahí
Flota en el aire liviano de la altitud
En la adversidad coloca en su cabello flores del camino
Vive componiendo al universo para que todo sea bello
Abraza los árboles y sonríe con más enigma que la Mona Lisa
De café son sus ojos, de algodón sus manos, de cundeamor sus besos
Camina descalza por las montañas desnudas de mentiras
Nunca olvida sus sueños y confiada me los obsequia
Sin querer, a veces estoy en ellos
Ella es un ángel alado
En mis labios posado.


CARLOS G. B.

sábado, 25 de septiembre de 2010

FRESCO


Llegué a confundirme con ella,
tanto...! Por sus recodos
espirituales, yo me iba
jugando entre tiernos fresales,
entre sus griegas manos matinales.

Ella me acomodaba después los lazos negros
y bohemios de la corbata. Y yo
volvía a ver la piedra
absorta, desairados los bancos, y el reloj
que nos iba envolviendo en su carrete,
al dar su inacabable molinete.

Buenas noches aquellas,
que hoy la dan por reír
de mi extraño morir,
de mi modo de andar meditabundo.
Alfeñiques de oro,
joyas de azúcar
que al fin se quiebran en
el mortero de losa de este mundo.

Pero para las lágrimas de amor,
los luceros son lindos pañuelitos
lilas,
naranjos,
verdes,
que empapa el corazón.
Y si hay ya mucha hiel en esas sedas,
hay un cariño que no nace nunca,
que nunca muere,
vuela otro gran pañuelo apocalíptico,
la mano azul, inédita de Dios!

CESAR VALLEJO

miércoles, 22 de septiembre de 2010

QUEBRADAS


Imágenes especulativas de un
futuro disuelto
quedan como una laja del más
fino cristal venida al brocal
de un balcón muy alto
donde una mujer sueña
que es soñada
por un hombre que perdió
sus alas.

CARLOS G. B.